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¿Qué sabemos sobre el caso de una supuesta cuidadora acusada de “okupar” el piso de una anciana en la calle Toledo de Madrid?

Publicado viernes, 3 septiembre 2021
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Durante los últimos días se ha viralizado y nos habéis preguntado a través de nuestro chatbot de WhatsApp (+34 644 229 319) por el caso de una supuesta okupación en un piso en la calle Toledo de Madrid que habría dejado sin vivienda a una anciana de casi 90 años. 

En redes sociales se publicó por parte de diversos usuarios y partidos políticos y también en varios medios de comunicación que la supuesta okupa era la cuidadora de la mujer de avanzada edad que “se comprometió a cuidarla a cambio de un techo gratis”, pero el abogado de la supuesta okupa afirma que la joven es, en realidad, inquilina del piso por el que abona una mensualidad de 400 euros al mes, tal y como ha adelantado El País. Igualmente, la Policía Nacional, que se personó en la vivienda el pasado 25 de agosto, asegura a Maldita.es haber visto un documento que demostraría que la joven no era la cuidadora de la anciana sino una arrendataria. 

El abogado de la joven asegura que es inquilina de la vivienda y la familia alega que “compartían gastos”

El pasado 24 de agosto, Desokupa, una empresa que afirma dedicarse a "recuperar inmuebles a sus legítimos propietarios", publicaba en redes sociales un vídeo en el que anunciaba un “nuevo caso en Madrid”. Según la empresa, que ha ofrecido sus servicios, se trataba de “una cuidadora” que le "okupó" presuntamente la casa a una anciana de 90 años, Carmen, “cuando ella salió unos días para ir a un hospital”. 

Un día después, la Policía Nacional se personó en el piso de la calle Toledo, tal y como han indicado a Maldita.es, después de ser avisados por esta empresa. Allí, según afirman desde la Jefatura Superior de Policía Nacional de Madrid, la supuesta okupa les mostró documentos que en teoría acreditarían el subarriendo del alquiler y que demostrarían que la joven es inquilina de la vivienda. Es decir, ya no sería la cuidadora de la anciana sino una arrendataria.

Consultado por Maldita.es, el abogado de la joven marroquí (que indica que tiene 26 años y llegó a España como estudiante) asegura que “en ningún momento” esta ha sido cuidadora de la anciana ni amiga de sus nietas, sino inquilina desde el año 2017. A la pregunta de si existía contrato de alquiler, Pablo Galdón, su representante legal, indica que “los contratos son verbales, pero que sí que hay documentación [como recibos de 400 euros en concepto de mensualidad] que acredita la existencia de un alquiler”. Esta documentación es la que la joven mostró a las fuerzas de seguridad cuando se personaron en el piso y que hizo que los agentes, indican desde la Policía Nacional, no pudieran desalojarla. De esta situación, señalan desde el cuerpo policial, se informó a la empresa Desokupa que se encontraba en el lugar.

Por su parte, la familia de la anciana, concretamente su nieta, alegó en una entrevista el pasado 31 de agosto en Telemadrid que esos 400 euros no se abonaban en concepto de alquiler sino de “gastos compartidos” y niega que exista un subarriendo. “Ella no es que fuera cuidadora de mi abuela, ella es verdad que estaba estudiando [...] y lo que nos dijo fue que ella cuidaría a mi abuela mientras estudia y que le echaba un ojo”. Sobre si el pago de los 400 euros eran en concepto de gastos compartidos, el abogado Galdón afirma que “no es cierto” y que la familia “ha modulado la mentira” según avanzaba la historia: “comenzaron diciendo que era su cuidadora, pero ¿dónde estaban entonces el contrato de trabajo y el alta en la Seguridad Social? Después dijeron que convivían juntas y que se hacía cargo de ella y ahora que comparten gastos”, señala. 

Igualmente, según la versión de la familia, tras el ingreso hospitalario de la anciana a comienzos de 2020 esta pasó el confinamiento en casa de su hermano y, por ello, no residía en la vivienda desde ese momento. Sin embargo, el representante de la supuesta okupa indica a Maldita.es que la mujer de 90 años no vive en la casa de la calle Toledo desde el año 2019. 

La anciana no es la propietaria del piso, sino una inquilina de renta antigua

Tal y como afirmó el pasado 19 de agosto la familia de la anciana en una entrevista en Telemadrid, esta no es la propietaria de la vivienda, sino que es arrendataria de ella desde el año 1945, es decir, es una inquilina de renta antigua. Estos contratos están supeditados a la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1964 y en ella se especifica que "el subarriendo de la vivienda exigirá siempre la autorización expresa y escrita del arrendador". Según El País, que ha tenido acceso al contrato de la anciana, el subarriendo "está prohibido expresamente". La propietaria del piso reside en Bilbao, tal y como ha señalado a Maldita.es el abogado Galdón. En la información que adelantó El País se explica que la propietaria bilbaína, tras descubrir el supuesto subarriendo, envió a la anciana un burofax en abril “anunciándole su intención de rescindir el contrato, a menos que probara que no había inquilinos”.

De hecho, desde la Jefatura de Policía Nacional de Madrid aseguran a Maldita.es que tienen conocimiento de la existencia de una denuncia por parte de la propietaria del piso a la anciana por incumplimiento de contrato, aunque recalcan que este requerimiento no se interpuso en dependencias policiales sino directamente en el juzgado. Igualmente, indican que ambas partes (tanto la familia de la anciana como la joven acusada de ser una okupa) se han denunciado mutuamente y que el caso está judicializado. 

Ante ello, la familia de la anciana declaró a OkDiario que esto era un caso “de acoso inmobiliario” y acusó a la joven de recibir dinero por parte de la propietaria a cambio de no dejar entrar en la vivienda a la anciana. Durante la concentración frente a la vivienda en la calle Toledo el pasado 1 de septiembre, organizada por la empresa Desokupa y autorizada por la Delegación del Gobierno en Madrid, sus familiares aseguraron que la anciana “no ha firmado ningún contrato” y anunciaron que si ese contrato existía lo denunciarían por “falsificación documental y usurpación de identidad”. 

Igualmente, la empresa Desokupa también aseguró en Instagram que se trataba de un caso de “trama inmobiliaria entre los propietarios y la okupa” para sacar a la anciana del piso “porque sólo paga 110 euros al mes”. Además, en esa misma publicación la empresa afirmó que “según los vecinos” la joven “ejerce la prostitución”. Ante esta acusación, el abogado de la joven, quien ha recibido amenazas e insultos, ha anunciado a Maldita.es que emprenderán acciones legales contra Desokupa.